Medición verificada en sitio
Levantamos con estación total y cinta las dimensiones reales del local, incluyendo ductos, alturas útiles y puntos de instalación. Así el contratista trabaja sobre datos actuales y no sobre planos de hace diez años.
Cada encargo sigue una secuencia fija. No es un trámite: es la forma de asegurar que las medidas, la distribución y los planos lleguen al contratista sin huecos ni supuestos.
Se revisa el uso previsto del local, la superficie aproximada y si existe planimetría anterior. De ahí sale el alcance: levantamiento completo, redistribución de oficinas o documentación para contratistas. Si hay planos viejos del edificio, se contrastan antes de mover cualquier tabique.
Medición con estación total o distanciómetro sobre el estado actual. Se registran muros, ductos, alturas útiles, vanos y puntos de instalación. En oficinas antiguas suelen aparecer diferencias de varios centímetros respecto a los planos originales, y eso condiciona toda la distribución posterior.
Con la base métrica se dibuja en CAD la planta de estado actual y, si corresponde, la propuesta de tabiquería ligera. Se prueban circulaciones, anchos mínimos, salidas de emergencia y paso de instalaciones antes de fijar la distribución de despachos o áreas de atención.
Se agregan cortes, detalles constructivos de encuentros, cuadro de superficies y notas de materiales. El objetivo es que el contratista cotice y ejecute sin improvisar en obra. Los planos se entregan acotados, en DWG y PDF a escala.
Revisión conjunta del juego de planos, correcciones puntuales y versión final para obra. Si durante la ejecución aparece un imprevisto de instalaciones o estructura, se ajusta el plano con la misma base métrica del levantamiento inicial.